[Doctorado] Los artículos y las revistas científicas

 

Cuando estudiaba el grado y el máster en la Universidad y leía artículos académicos, nunca llegué a imaginar lo difícil que era publicar en estas revistas científicas. A medida que iba leyendo a más autorxs la necesidad de escribir mi propio artículo crecía, reflejo, quizás, de los movimientos que hice de adolescente cuando quería aprender a escribir novela. Al final, uno aprende leyendo y escribiendo, equivocándose y corrigiendo.

Tenía claro que mi primer artículo tenía que ir sobre un videojuego que me gustara y que no fuera demasiado largo para poder rejugarlo muchas veces en el poco tiempo libre que me quedaba. Además, era ideal que, por el tiempo invertido, este trabajo me pudiera ser útil para la tesis, así que tuve que delimitar los temas. Así, sin apenas darme cuenta, me encontré escribiendo algo parecido a un artículo científico sobre el juego "The Awesome Adventures of Captain Spirit", de la franquicia "Life is Strange". Gracias a mi directora de tesis, la que fue también mi tutora en el TFM, descubrí el registro académico y aprendí qué podía o qué no debía hacer. Obviamente, a día de hoy todavía cometo errores (¡y los que me quedan!), pero estoy muy agradecido de la atención que recibí entonces y sigo recibiendo actualmente por su parte. 

Durante la escritura del artículo fui documentándome sobre revistas de comunicación en la que pudiera encajar mi artículo. Los estudios de juego (game studies) todavía no tienen tantas ventanas donde exponer y discutir ideas como el cine, la televisión o la fotografía, sin embargo, encontré varios Call for Papers (una especie de llamada a los investigadores y sus trabajos) que buscaban artículos sobre videojuegos. ¡Qué casualidad! 

La fase que hay entre presentar el artículo y recibir la respuesta es la más tediosa sobre todo para alguien novato como yo. Pasaron 3 meses hasta que, al fin, recibí una respuesta. Las revistas te responden, en general, con los mensajes: aceptado, aceptado con cambios o rechazado. Para mi sorpresa la respuesta fue: aceptado con cambios. ¡No me lo podía creer! ¡Mi primer artículo académico publicado!

¿Y ahora qué, Alberto? Pues los comentarios de los revisores no suelen ser muy amables (eso suelen decir), sin embargo, en mi caso, solo uno de los revisores me dio sus opiniones para mejorar el artículo y yo la mar de agradecido. En una semana el autor del paper tiene que subir los cambios y esperar a que los acepten. Si todo va bien, el artículo termina por cerrarse y estar listo para su publicación en la revista.

¡Gracias por leerme!


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Sobre mí

Sobre mí

Soy Alberto, escritor de literatura fantástica, coach creativo y docente de Escritura Creativa. Mis aficiones siempre han sido la escritura y los videojuegos e intento aunar ambos campos para diseñar las mejores historias de ficción.


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